Monumentos y rincones de interés turístico de la ciudad de Córdoba, comenzando con el 'Puente Romano'

El Puente Romano de Córdoba

La presente sección tiene como objetivo analizar aquellos monumentos y rincones de interés, que sin tener la relevancia de los anteriormente expuestos, pueden ser de gran interés para el turista. Partiendo de esta idea, y como no podíaEl Puente Romano presentaba este aspecto a principios del siglo XX ser de otra manera, comenzamos nuestro recorrido por el conocido como “Puente Romano”.

Decimos que es conocido como Puente Romano porque, como relata Miguel Ángel Ortí Belmonte, de época romana apenas se conserva el trazado de sus líneas y la cimentación.

Aulo Hircio, capitán e historiador de la guerra de César contra los hijos de Pompeyo, en la que nuestra ciudad tomó parte en pro del bando de éste último, narraba el episodio de la entrada de César en la ciudad: “Habiendo llegado César… hizo echar en él grandes cestos llenos de piedras, sobre los cuales construyó unPostal de comienzos del siglo XX puente… y allí pasó el ejército hasta tres veces”. Partiendo de la idea de que César tuviera que construir un puente provisional para cruzar el río y así penetrar en la ciudad, es razonable pensar que no habría puente alguno y que, a buen seguro, el que nos ocupa fuese construido años más tarde, en época del Emperador Augusto, momento en que nuestra ciudad alcanzó el rango de Colonia Patricia.

Los romanos fueron, como otros muchos tipos de edificaciones, expertos en puentear los ríos. Lo primero fue elegir una correcta ubicación del mismo, y como sucede en otros ejemplos conservados en nuestro país seEl Puente Romano se encuentra presidido por un San Rafael decantaron por la zona más baja del meandro, junto al Molino de Martos, buscando el cauce profundo del río. El resultado fue un puente realizado en piedra caliza (material erosionable dicho sea de paso) de la sierra, compuesto de dieciséis arcos de medio punto apoyados en robustos pilares con tamajares en ángulo y circulares.

Tenemos constancia documental del puente en tiempos de ocupación árabe. Es interesante el texto, de Ajbar Madmua, en el que narra la lluviosa noche en que los ejércitos venidos del Norte de África entraron en la ciudad atravesando el puente. Fueron numerosas las reparaciones sufridas por el edificio durante ésta época, unasEl Puente Romano motivadas por las continuas crecidas del río, otras por la fragilidad natural del material que lo componía; incluso sabemos que fueron muchos los años en los que no era posible transitar por él, hasta el punto de tener que trasladar a los fallecidos en barcas al cementerio árabe del Arrabal, situado a la otra orilla del río.

En período cristiano medieval, tal y como nos redacta Beatriz Sánchez, se veía al puente como un enclave fundamental, por lo que se trató de conservarlo en la medida de susEl Puente Romano visto desde el Puente de Miraflores posibilidades.

A mediados del siglo XVII estalló una epidemia de peste en la ciudad que causó estragos en la población. Cuando la peste remitió, fue colocada en el puente una imagen del Arcángel San Rafael, obra del escultor Bernabé del Río, por iniciativa del Padre Juan Bautista Caballero. Debajo, una lápida de mármol blanco reza: “A mayor gloria de Dios y culto de nuestro Santo Custodio, el gremio de curtidores y fabricantes de guantes renovó ésta santa imagen… septiembre 10 del año 1789”. Se trata del arcángel más cercano al pueblo, y por ello siempre se le encuentra colmado de una espesa nube roja de velas, todas consumidas, fiel reflejo del cariño y la más profundaEl "San Rafael" fue obra de Bernabé del Río devoción que siente el pueblo de Córdoba hacia él.

Desde muchos años atrás, nuestra ciudad tenía una deuda pendiente con el Puente Romano. A las ya de por sí nefastas “restauraciones” efectuadas a principios del siglo XX, se le unía el mal estado de conservación, tanto material como visual o incluso acústico diría yo… esto unido a que no hace muchos años por él transitaban todo tipo de vehículos, incluidos los pesados “autobuses de línea”.

El pasado 9 de Enero de 2008 fue inaugurado el puente tras un largo proceso de restauración, no exento de polémica, en parte con cierta lógica, que perseguía retornar a la imagen primitiva del mismo. Destacar que se ha recuperado el humilladero dedicado a San Acisclo y Santa Victoria, los santos patronos de la ciudad, y que, desde muy antiguo, se encontraba enfrente a la citada imagen del Arcángel San Rafael.

Texto: J.A.S.C.